Venezuela 2025: Derechos Humanos bajo asedio estructural (datos multidimensionales)
NOTA DE PRENSA
Venezuela
2025: Derechos Humanos bajo asedio estructural (datos multidimensionales)
Caracas, 4 diciembre de 2025 — La
situación de los Derechos Humanos (DDHH) en Venezuela ha alcanzado niveles
críticos durante el año 2025, de acuerdo a todos los informes de organizaciones
nacionales e internacionales independientes.
La ONG Justicia, Encuentro y
Perdón reportó recientemente que 1.082 personas permanecen detenidas por
motivos políticos, incluyendo activistas, periodistas, sindicalistas, militares
disidentes y ciudadanos comunes. Pero esta cifra representa no solo una
violación directa a los derechos civiles y políticos, sino también un síntoma
de un deterioro estructural que afecta las múltiples dimensiones de la vida en
el país.
Un enfoque integral: más allá de los presos políticos
Hablar de DDHH en Venezuela exige
una mirada integral que no se limite a la represión política, aunque ésta sea
alarmante. Los DDHH comprenden un conjunto interdependiente de garantías: derechos
civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales. Su
vulneración no ocurre en compartimentos estancos, sino como parte de un
entramado de exclusión, violencia institucional y desmantelamiento de garantías
básicas de la sociedad.
Durante 2025, además de las
detenciones arbitrarias y la tortura documentada, se ha profundizado la Pobreza
Multidimensional, afectando a más de 20 millones de personas sin acceso
adecuado a salud, educación, alimentación o servicios básicos. La crisis
migratoria continúa, con más de 8 millones de Personas Desplazadas desde
2014.
Derecho ambiental
En paralelo, se han registrado
violaciones al Derecho Ambiental con derrames petroleros, minería ilegal
en territorios indígenas y criminalización de defensores ambientales, sin
respuesta estatal efectiva.
En el Lago de Maracaibo, la única
información oficial disponible indica que el gobierno recogió entre 2023 y
febrero de 2025 cerca de 320.000 toneladas de desechos sólidos, muchos
impregnados de petróleo.
El 25 de marzo se produjo una
explosión en una gabarra petrolera en el Lago, dejando tres muertos y dos
desaparecidos. Aunque fue un accidente industrial, también implicó derrame de
crudo. Pescadores y comunidades locales denunciaron que la contaminación por
hidrocarburos seguía afectando gravemente la pesca y la salud.
Y en la Faja Petrolífera del
Orinoco, en 2025 se mantuvo la denuncia de derrames constantes en ríos y fincas
cercanas, con llamados de ONG como el CIEV a declarar la zona en emergencia
ambiental.
En conclusión, en 2025 hubo múltiples
derrames y accidentes petroleros, especialmente en el Lago de Maracaibo y la
Faja del Orinoco, pero no existe un registro oficial ni un número consolidado.
La información disponible proviene de reportes fragmentados de prensa y ONG,
que confirman la continuidad de la crisis ambiental. Evidencia de que la
opacidad informativa es un mecanismo de ataque a los DDHH por sus efectos en la
organización de su}+ defensa.
Ataques a la libertad de expresión e información
La Oficina del Alto Comisionado
de la ONU reportó un patrón de bloqueos a medios digitales, detenciones a periodistas
y medidas administrativas que restringieron el espacio cívico entre 2024 y
2025, afectando directamente la operación y continuidad de medios
independientes.
Sólo en el primer semestre de
2025 se documentaron 302 violaciones a la libertad de expresión, incluyendo
bloqueos, agresiones y cierres de medios, como parte de una política sostenida
para controlar la narrativa pública.
Los Informes y crónicas
periodísticas dan cuenta de exilio de periodistas, falta de financiamiento y
reducción operacional de medios, todo lo cual deriva en cierres temporales o
definitivos y contenidos “autocensurados” para sobrevivir.
Adicionalmente, en 2025 se
registró el Bloqueo selectivo de portales y plataformas, acceso interrumpido a
sitios informativos críticos mediante ISPs y medidas administrativas,
dificultando la continuidad editorial y el alcance de audiencias.
Hubo clausuras y revocatorias
administrativas, cierres de emisoras y medios locales por decisiones
regulatorias, inspecciones punitivas y exigencias incompatibles con la
operación sostenida, especialmente fuera de Caracas.
Los ataques se extendieron hasta
el hostigamiento judicial y penal: Detenciones, citaciones y procesos que
obligan a redacciones a pausar operaciones o a mudarse al exterior, con impacto
en la publicación regular.
Se produjo la asfixia financiera
y salida del país por falta de fondos, anunciantes condicionados, y presión
económica que fuerza cierres “de facto” o transformación en proyectos mínimos,
con equipos reducidos y menor frecuencia de publicación.
Cronología del ataque a medios
y periodistas durante 2025
• Enero–marzo: Tras la juramentación presidencial de
Maduro el 10 de enero, se intensifica el deterioro del ejercicio periodístico;
algunos medios reportan caída de acceso y presiones regulatorias que derivan en
pausas o operación limitada.
• Abril–junio: La ONU documenta bloqueos a medios,
restricciones a portales digitales y medidas que estrechan el espacio cívico,
con impacto en audiencias y continuidad editorial.
• Julio–septiembre: ONG registra 302 violaciones en el
primer semestre; entre ellas, cierres y bloqueos de medios independientes y
agresiones que obligan a suspender coberturas locales.
• Octubre–diciembre: Persiste la reducción operativa y
el exilio de periodistas; se consolidan proyectos migrados al exterior o
contenidos “bajos perfil” para evitar cierres.
Podemos afirmar con rigor que no
hay un conteo público y único de todos los cierres de medios en 2025, por
opacidad y temor. Los cierres incluyen tanto clausuras formales
(administrativas/regulatorias) como cierres “de facto” por bloqueos,
judicialización y asfixia financiera.
El patrón es nacional y
sostenido, afectando especialmente medios regionales y nativos digitales
críticos, con impactos en cobertura electoral y DDHH, pero existe un subregistro
alto, muchos casos no se publican por seguridad; otros solo aparecen como
“interrupciones” o “migraciones” que, en la práctica, son cierres parciales o
definitivos.
Ataque a la defensa de derechos y a sus defensores
La Ley de Fiscalización de ONG,
aprobada en noviembre de 2024, ha forzado el cierre de organizaciones sociales
y humanitarias, restringiendo el espacio cívico, el Derecho a la Asociación
y la capacidad de denuncia. La Censura Digital, el bloqueo de medios
independientes y el hostigamiento a periodistas, completan un panorama de
asfixia institucional.
Presos políticos: una cifra que interpela
La cifra de 1.082 presos
políticos, verificada por Justicia, Encuentro y Perdón, incluye 182 mujeres y
900 hombres, entre ellos 42 extranjeros, 20 periodistas, 17 sindicalistas y 11
defensores de DDHH.
La organización advierte que
muchas de estas detenciones responden a patrones de persecución por asociación,
sin garantías procesales ni criterios jurídicos claros. Además, más de 90
personas con enfermedades graves siguen en prisión, y al menos 145 detenidos no
tienen información oficial sobre su paradero.
Llamado urgente
La comunidad internacional, los
organismos multilaterales y las redes de solidaridad deben redoblar esfuerzos
para exigir:
- - La liberación inmediata de todas las personas detenidas por razones políticas.
- - El restablecimiento del espacio cívico y la protección de defensores y periodistas.
- - La atención urgente a la crisis humanitaria y ambiental desde un enfoque de derechos.
- - La activación de mecanismos de justicia internacional ante la falta de voluntad estatal.
Los DDHH no son una lista de
demandas aisladas: son la base de una vida digna, libre y justa. En Venezuela,
su defensa exige una mirada integral, una acción coordinada y una solidaridad
sostenida.
! Basta de violación a los DDHH !
Contacto: comitdeluchadoressociales@gmail.com
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