Traslados sin aviso: lo que le ha pasado los últimos 30 días a Presos Políticos en Venezuela
El gobierno de Nicolás Maduro en los últimos 30 días (entre el 16 de octubre y el 14 de noviembre de 2025) realizó traslados de diversa índole, sin aviso y con total opacidad, a un grupo de presos políticos en Venezuela.
Al menos un preso por día ha sido trasladado o ha sido desaparecido. Los casos verificados por medios y organizaciones y nuestras propias fuentes, indican movimientos recientes y patrones asociados con estos traslados. Se incluyen traslados, reubicaciones entre centros y desapariciones forzadas.
En todos los casos, el patrón dominante es el de traslados realizados sin notificación previa a familiares o derecho a la defensa, periodos de incomunicación y/o “desaparición” temporal del paradero, especialmente desde El Helicoide y Ramo Verde hacia cárceles comunes como Yare II/III, INOF, y otras. Este patrón lo hemos denunciado desde el Comité por la Libertad de los Luchadores Sociales y Presos Políticos y ha sido documentado por la prensa nacional en los últimos días.
Los centros de origen y destino frecuente son El Helicoide (SEBIN) y sus sedes regionales y los destinos recurrentes son hacia el complejo penitenciario de Yare (Miranda) y el INOF para mujeres. Y en el caso de los 16 militares desaparecidos hasta hoy, la salida se realizó el 3 de noviembre desde Ramo Verde, pero nunca regresaron ni se conoce actualmente el estado de los detenidos.
En todos los casos, los diversos riesgos reportados son el aislamiento, el despojo de pertenencias, incremento de la vulnerabilidad por convivencia con población de presos comunes, obstáculos para asistencia médica y defensa legal y suspensión de la finalización de su condena.
Se han confirmado casos como el traslado de Wladimir Yépez, Franklin Rivero, José y Omario Castellanos a la cárcel de Yare III (Miranda), el traslado de Blanca de Loaiza (madre de José y Omario) al INOF (Miranda). En este último caso se ha solicitado atención médica para Omario por insuficiencia venosa.
Pero semanas previas, el reporte de traslados sin aviso desde El Helicoide hacia cárceles comunes como Yare II, con periodos de incomunicación y alegatos de “desaparición forzada” temporal del paradero de los detenidos, fue recurrente.
Otra característica común es la imposibilidad de cifrar el total de traslados dada la recurrente opacidad por parte del Estado y la no lista de todos los nombres, lo que describe una práctica observada en los días recientes.
Existen antecedentes de este modus operandi. En agosto de 2025 se denunciaron traslados desde El Helicoide hacia El Rodeo I, realizados “a cuenta gotas y en silencio”, que ayudan a contextualizar la práctica recurrente, si bien están fuera del rango de 30 días solicitado.
Los movimientos más relevantes del último mes que han sido confirmados:
Wladimir Yépez: Traslado reportado a Yare III.
José Castellanos: Traslado reportado a Yare III.
Omario Castellanos: Traslado reportado a Yare III.
Blanca de Loaiza: Traslado reportado al INOF.
Franklin Ramón Rivero: Traslado reportado a Yare III.
La cifra potencial consolidada de traslados en los últimos 30 días indica solo 5 casos confirmados, (nombres arriba). Sin embargo, el escenario probable asciende de 8 a 12 casos, en el caso de los civiles, considerando los reportes recientes de “varios” traslados sin aviso desde El Helicoide a cárceles comunes (pendiente de verificación nominal).
En el caso de los presos políticos militares, la situación es peor. El 4 de noviembre, Ana Raquel Velásquez, esposa del teniente Víctor Soto Méndez denunció que el grupo de 16 militares trasladados desde Ramo Verde y con paradero desconocido, cumplieron su pena el pasado 9 de septiembre tras ser procesados por "traición a la patria". Hasta la fecha no hay reportes de su aparición.
"Sus abogados fueron informados que serían trasladados ayer (3 de noviembre) y nunca llegaron (a tribunales). Se desconoce desde que fueron sacados de Ramo Verde, dónde se encuentran", denunció.
El escenario máximo tentativo que manejamos actualmente es el de 15 a 20 casos, cuando se incluyen movimientos internos entre módulos y traslados de mujeres al INOF, algunos no publicados aún en el caso de civiles, y 16 militares desaparecidos, lo que suma la aterradora cifra de más de 30 posibles casos de traslados y desaparición de presos políticos.
Como parte del condicionante de opacidad que estrangula las fuentes de información oficial, nuestra cifra se limita a ser provisional. Se nos ha hecho imposible validar listados nominales y confirmaciones de ingreso en Yare II/III, INOF y Ramo Verde.
Patrones, riesgos y efectos documentados hasta ahora
Comunicación y debido proceso: Traslados sin notificación a familiares ni abogados, con negativa o demora en confirmar el paradero, lo que dificulta defensa y visitas.
Condiciones y seguridad: Reubicación hacia cárceles superpobladas y de régimen común aumenta exposición a riesgos, con reportes de aislamiento y pérdida de pertenencias.
Alejamiento de su ciudad natal: la mayoría de los traslados son hacia cárceles fuera de la ciudad de residencia de los presos políticos, lo cual dificulta y encarece las visitas de familares y abogados (en aquellos casos que tengan abogados privados).
Salud: Se señalan necesidades médicas no atendidas tras el traslado (p. ej., insuficiencia venosa de Omario Castellanos).
Práctica reiterada: El patrón se ha visto en ciclos previos (p. ej., El Rodeo I en agosto), lo que refuerza la hipótesis de una táctica sistemática de fragmentación y opacidad en contra de los presos políticos en Venezuela.
Desaparición: Traslado y desinformación sobre situación de presos políticos militares, a pesar de que han cumplido la condena establecida por Justicia Militar.
Caracas, 15 de noviembre de 2025
Comité por la Libertad de los Luchadores Sociales y Presos Políticos



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